A mí me daban pánico los gatos… un poco sobre mí

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Pues sí…aunque suene extraño a mí me daban pánico los gatos.

Miedo no, pánico. Y no estoy hablando de antes de estudiar la carrera, no, hablo de cuando ya llevaba trabajando 2 años en clínica.

Recuerdo el momento en el que me dije «Ana, esto no puede ser…»

Estaba intentando meter a un gatito recién operado en su transportin para irse a casa, y el pobre estaba tan asustado (esto lo sé ahora), que estaba al fondo de la jaula bufando como un loco ( imagino que te habrá venido a la mente la imagen de la que estoy hablando).

En ese momento, con los pelos como escarpias, me di cuenta que lo que le pasaba era puro miedo, casi tanto como el que estaba teniendo yo, pero él se sentía completamente indefenso. Y se me cayó el alma a los pies.

Me di cuenta de que no les entendía, que la que era racional en ese momento era yo y no me estaba comportando como tal.

Desde ese momento, hablamos del 2004, he estado formándome y estudiando, actualmente para la diplomatura ABVP americana, esta especie tan característica.

Y, ¿qué les hace tan especiales?

Muchos dicen que es por sus ojos redondos y su cara, que se asemejan a los ojos de los bebés. Pero desde luego, se ha visto que la palabra más buscada en Google es «gato» por lo que a los humanos hay algo que nos atrae muchísimo de ellos.

Sabemos que no son perros pequeños y por este motivo no debemos tratarles como tales.

Son independientes, pero cariñosos. Y esa independencia es la que tanto adoramos los «locos felinos»

Todavía recuerdo las primeras consultas de gatos después de tomar la decisión de empezar a entenderles. No había forma, me bufaban y se me seguían poniendo los pelos de punta.

Y eso no era todo, en cuanto empecé a adentrarme en la medicina felina….eso era un mundo! Triaditis? qué era eso? Ni me sonaba. Estaba tan acostumbrada a trabajar pensando en perros que cambiar el chip era complicado.

Han sido muchos años de formación, cada curso, cada charla que impartían de gatos ahí estaba yo. Me resultaba un mundo fascinante y a la vez complicado, pero retador. Y a mí me encantan los retos.

Y gracias a que puedo dedicarme día a día a formarme y trabajar con ellos en mi clínica, puedo ayudar a otros compañeros a aprender lo mismo que sigo aprendiendo yo.

Porque de gatos…nunca se deja de aprender ¿verdad?

Si quieres ser uno de los que aprendan conmigo escríbeme a ana@anaanglada.com y hablemos.

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